Cuenco de gres modelado a mano, inspirado en formas orgánicas y curvas naturales. Su silueta ondulada recuerda el movimiento de una oruga, con cavidades suaves que generan ritmo y textura.
Es una pieza versátil: puede funcionar como centro de mesa, contenedor decorativo o apoyo para pequeños objetos.
Disponible en dos tamaños.
La versión grande presenta una superficie más limpia y fluida, mientras que la versión chica tiene mayor detalle y textura en su exterior.
Cada pieza es única, con variaciones propias del trabajo artesanal y del esmalte.